Según el horóscopo chino, los nacidos en el año del búfalo son pacientes y tranquilos, infunden cariño y respeto y son ordenados, trabajadores y familiares.
Como es posible que esos años (los del búfalo, digo)-1973,1985…- acumulen tal cantidad de crímenes, ya sea en nombre de los movimientos revolucionarios y de descolonización o de golpes de estado contrarrevolucionarios? (a menudo el libertador de hoy es el dictador de mañana).
Cuatro personajes se hayan confinados en una especie de garaje. No es tan extraño, verdad? Que pueden hacer?
Pasear con las manos en los bolsillos.
Pintar figuras en las paredes.
Drogarse.
O, lo más arriesgado: redescubrir en las hemerotecas el horror de los años del búfalo a través de los cinco continentes, pues podría ser que una extraña criatura (o nuestra conciencia) nos ofrezca salir del encierro a cambio de renunciar a nuestra condición humana y dudemos, ya que no parece una condición (la humana digo) demasiado deseable, ya no sabemos si lo humano es inhumano o viceversa.
En paralelo, el supuesto autor finlandés Folke Ingo y el conocido periodista Gregorio Morán protagonizan una historia de activistas clandestinos y un coro de personajes secundarios asalta y convierte en tertulia de twiter el espacio de las notas al pie.
Querido lector: si lees este libro te garantizo que lo rumiarás como un búfalo durante una buena temporada.

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