Hoy, 12 de Febrero de 2.022, la realidad vuelve a superar a la ficción. Un chico de 15 años asesina a sus padres y hermano menor por que su madre lo había castigado sin wi-fi. El parecido con la trama del libro de Lorenzo Silva y Noemí Trujillo es aterrador.
Esta es la principal reflexión que me llevo de este relato de investigación policial, bien escrito, bien trabado y que se lee con agrado, como si siguiéramos una buena serie de detectives de Netflix.
Pero volviendo al fondo de la cuestión, ¿qué es lo que hace que personas inteligentes, capaces y con una buena educación puedan causar -y causarse- tanto daño?
Puede ser por el vértigo de quedarse atrás en la hiperconectada vida moderna, o quizás que llevamos medio siglo fomentando el individualismo radical, el vive según tus propias reglas y el a mi nadie me tiene que decir.
Bueno, yo que sé.

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